Pelotude
Ella lo ama. Sabe que lo ama con locura, pero no sabe si él la ama de la misma forma. La confunde. En las mañanas es cariñoso y pasional, pero en las noches, cuando vuelve de trabajar, es arisco y malhumorado. Ella no sabe qué pasa durante esas horas que hacen que su actitud dé tremendo vuelco. Lo observa de cerca mientras se quita la ropa del trabajo y nota que su expresión seria no cambia en lo más mínimo, así que ella piensa que quizá algo malo ocurrió mientras estaba fuera. Se lo pregunta. De sus labios sale un: "¿cómo te fue en el trabajo?" y él responde con un insípido "bien" y se encoge de hombros. Silencio. «Bueno, eso podría haber ido mejor» , piensa, pero no dice nada y sigue observándolo. No entiende qué pasa y él no va a decirle. Es cuando lo ve interactuar con sus gatos que comienza a entender. Es tan dulce, tan hermoso y gracioso con ellos. Con ella no. Entonces la cosa no es con el mundo entero, sino con ella sola. Él no quiere estar con ella (al ...