Carta a mi futura hija
Ariel:
Te escribo hoy con seis meses de embarazo. Veinticuatro semanas continuas en las que vos y yo somos una sola persona, y no puedo evitar sentirme agradecida por saber que aún me quedan dieciséis más para disfrutar tus patadas, tus movimientos y tus hipos antes de convertirnos en lo que estamos destinadas a ser: dos seres distintos.
Aún no te conozco. Tampoco sé cuándo voy a conocerte, pero no puedo dejar de pensarte.
Desde que me enamoré de tu papá fantaseé con vos. Digámosle intuición, deseo o mera locura, pero algo en mí sabía que solo era cuestión de tiempo tenerte en nuestras vidas. Tenías nombre antes de existir. Te idealicé tanto; se me hinchaba el pecho de amor solamente de imaginar ese positivo en el test, de hacernos esa primera ecografía, de sentir esa primera patada, de por fin tenerte en mis brazos. Te amaba sin conocerte, sin saber cuándo te conocería.
El 23 de diciembre del 2022 finalmente te nos volviste realidad. Apareció esa deseada segunda rayita y no demoramos la primera ecografía: en la mañana del 24 te vimos por primera vez, hacía casi ocho semanas estabas conmigo sin yo saberlo. Tus latidos fueron poesía, el sonido más hermoso del mundo cuando ni siquiera sabía que se podía tener un sonido favorito.
Todo se arregló una vez decidiste hacerte notar. Cuando tu espacio empezó a escasear y me regalaste tus primeras pataditas sentí que los días grises se volvían insignificantes porque ahí estabas vos, el fruto de todo ese esfuerzo, fuerte, activa... y presente.
Quiero darte de mi cuerpo lo que necesitás para crecer fuerte y sana durante los próximos meses, y quiero ser la mejor versión de mí misma cuando llegues a mi vida. Quiero poder darte todo lo que necesites para hacerte feliz. Quiero reventarte de valores y enseñarte a sobreponerte a las adversidades que te puedas encontrar en este difícil camino llamado Vida.
Quiero que llegues al jardín sabiendo compartir y relacionarte. Quiero que llegues a la primaria sabiendo defender tus ideas. Quiero que llegues a la secundaria sintiendo seguridad de la persona en la que te estás convirtiendo.
Quiero, sobre todo, que te sientas feliz de la mamá que te tocó, porque yo indudablemente voy a estar orgullosa de vos.
¡Hasta que nos conozcamos, Ari!
Te ama con todo su corazón,
Tu futura mamá.


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