Cumpleaños #1
Hoy estamos festejando tu primer cumpleaños . No quiero ser dramática, pero se me caen las lágrimas de saber que ya llevamos un año entero de experiencias vividas; qué le vamos a hacer, tu mamá es sensible. Se me remueven muchas cosas al pensar en estos últimos 365 días (366 en realidad, ¡el año fue bisiesto!). Hubo, como con todo, cosas buenas y cosas no tan buenas. Las demandas de atención, las noches de mal dormir, las peleas con tu papá por no saber cómo manejar el estrés... Son cosas que pasan. ¿Te contamos que hasta los tres meses dormías solo con el pulgar — nuestro pulgar— en tu boca? Tu papá tenía miedo de que nunca se te fuera esa costumbre, pero vos solita decidiste cuándo dejarlo. Tan chiquita y ya nos mostrabas la principal cualidad de tu personalidad: tu determinación. Todo lo malo se vuelve insignificante si se compara con lo bueno. ¿Sabías que la primera vez que sonreíste no fue ni a tu papá ni a mí, sino que a un muñeco de monito que te había regalado la tía Clau? ¿Pe...